Dentro de su actual línea de trabajo,
ecléctica pero exigente en cuanto a la calidad de lo mostrado,
CANVAS nos trae estos días un conjunto de obra reciente de Carlos
Marcote, viejo conocido en la ciudad a través la desaparecida
galería de Juanmari Amiano, en la que ya nos cautivó con su
trabajo.
El paisaje, el denostado paisaje, cobra
su verdadera dimensión en la muestra de este pintor vitoriano cuya
sensibilidad hace que veamos de manera diferente el mundo que nos
rodea. Su luminosidad sólo es comparable a su extraordinaria
capacidad para enfrentarse con los colores naturales que definen esta
tierra nuestra y desesperaban al propio Sorolla -¡con ser quien
era!- y que le permiten elaborar toda una sinfonía de verdes y
azules que suena con la misma tonada que las Diez melodías vascas
de Jesús Guridi… Y que a mí, mediterraneo, me siguen
encogiendo el corazón.
Salvador Martín Cruz.

No hay comentarios:
Publicar un comentario